Imposible

IMPOSIBLE ES SOLO UNA PALABRA QUE USAN LOS HOMBRES DEBILES PARA VIVIR FACILMENTE EN EL MUNDO QUE SE LES DIO SIN ATREVERSE A EXPLORAR EL INMENSO PODER QUE TIENEN PARA CAMBIARLO.
IMPOSIBLE NO ES UN HECHO, ES UNA OPINION.
IMPOSIBLE NO ES UNA DECLARACION, ES UN RETO.
IMPOSIBLE ES POTENCIAL, IMPOSIBLE ES TEMPORAL.
IMPOSIBLE ES NADA.

lunes, 26 de enero de 2009

Sobre la lucha

Hay hombres que luchan un día y son buenos.
Hay otros que luchan un año y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos.
Pero hay los que luchan toda la vida:
esos son imprescindibles...

Bertolt Brecht

domingo, 25 de enero de 2009

Epuyén guarda el secreto



He vuelto a casa, a tu refugio
Profundo lago sediento de mi.
He venido a ofrecerte un regalo doloroso.
Quiero que seas tu quien guarde este tesoro en tus entrañas.
Nadie sabrá, quizás, esto que hago,
Como un ritual.
Un corte debe hacerse, un paso difícil,
Mi pasado.
Aceptación y cambio.
Te entrego los recuerdos de una efímera felicidad
Junto con los despojos de un castillo creado con ladrillos de ilusiones,
De esperanzas que no fueron y de sueños que no pudieron soñarse.
Te regalo mi tristeza y mi dolor,
Mi abandono.
En tu seno cuidarás de mi olvido
y por si acaso, sabré donde buscar lo que tu guardas.
Confío en que la magia que te envuelve sabrá protegerlo de absurdas miradas,
Tus aguas profundas son guardias, lo se.
Y tu superficie reflejará la verdad de aquello que es eterno.
Un redondel encadenado a una mitad con cara de mujer,
Una promesa de corazón a corazón,
Una sentencia de eternidad que no pudo realizarse en esta vida.
Solo una persona entenderá esto que escribo, si es que da los pasos necesarios.
O tal vez,
Jamás sean tus misterios descubiertos.
Así y todo, te digo gracias por recibirme.
Hoy,
dejo a tu merced esa hermosa aventura,
Sabiendo que en verdad, somos todos ilusiones,
Creándonos a cada instante en los ojos de los otros...


viernes, 23 de enero de 2009

Lucidez


Fue en un pueblo con calles olvidadas y sueños perdidos entre las montañas que adornaban el paisaje. La tarde caía como lo había hecho rigurosamente cada día a través de los años. Caminaba cabizbajo, tratando de sentirse a si mismo... Se detuvo en seco y esperó. Mucho tiempo aguardó inmóvil, una señal, una indicación, algo que le mostrara lo que le había sucedido. Allí, en absoluta quietud, descubrió que intentaban robarle su forma de ser. Vio con tristeza como seres que él amaba envidiaban sus logros y su vida. Sintió lástima y se enojó consigo mismo por sentir...
En ocasiones preferiría ser otro ignorante, pensó, pero ya es demasiado tarde, mis pies se han hundido demasiado en las entrañas de la tierra, mis brazos han llegado hasta los limites del cielo, mis ojos han visto tanto y he sido incapaz de cerrar mis oídos. El conocimiento está en mi, lo reconozco, no es posible retroceder...
¿Cómo hacer para olvidar lo que uno ha descubierto?

Inmóvil allí, volvió a mirar a su entorno. Buitres, carroñeros, seres que no dan sin medir que es lo que dan pero que fingen no importarles...
Cuanta soledad sintió en su corazón al correr el velo... otra vez el conocido dolor que provoca la lucidez. Otro rincón de su alma desterrado de las sombras.
¿Acaso soy libre?, se preguntó.
Lo intento, se dijo sin darse cuenta, habituado a la respuesta.

Una nueva decepción lo adornó en aquella tarde. Mas fichas en el casillero del crecimiento personal aunque también seguían amontonándose en el lugar que ocupaba la soledad. Las cantidades se empecinaban en aumentar a la par, hiciera lo que hiciera.
Esa conocida sensación de abandono de la que le resultaba tan difícil escapar había regresado tras la visión. Y ahora se encontraba abatido por el peso de esperanzas ubicadas en el sitio incorrecto.
Tomó coraje para volver a mirar mientras respiraba profundamente tratando de conectarse con su ser mas elevado.

Vio su energía drenar a través de las intensas heridas sin cicatrizar en su corazón. Dolor y dolor, ¿Cuánto mas podría soportar? ¿Cómo sanar de una vez? ¿Sería verdad que debía aislarse por completo? Si así era, ¿Cómo experimentaría el Amor? Y la Felicidad, ¿Sería posible en soledad? Este razonamiento lo perseguía sin tregua pero por mas que lo intentara, no lograba darle un punto final.
Miró a esas almas ensombrecidas también por el dolor y por el miedo. Y lloró... por ellas, por él, por no poder ayudarlas ni ayudarse. Observó su aparente felicidad construida con pies de sal, mientras que por el rabillo del ojo, casi sin querer, vio subir implacablemente a la marea.

Sabía que había pasado, que estaba pasando y que pasaría. Y se odió.

Embarrado en su tristeza, harto de sus propios pensamientos se entregó a dialogar con la muerte. Su única y real compañera, esa a quien le pedía consejo cada vez que su cabeza le jugaba una mala pasada. Le sonrió con simpatía, ella si le daría la respuesta porque a la luz de su presencia, lo verdaderamente importante cobraba sentido. Antes de que pudiera formular la pregunta, su muerte le susurro desde la izquierda: “Tranquilo gran guerrero, aquieta tu corazón y espera. No te resistas a lo que es, aun tienes mucho por hacer, confía en mi... ¿Te he fallado alguna vez? No ha llegado tu hora así que busca en tu interior lo mejor que puedas hacer y hazlo. Te esperan maravillosas experiencias. Acepta lo que es y se lo que en verdad eres... Amor.”

Allí comprendió... otra enseñanza!!!


jueves, 22 de enero de 2009

Apareciste


Hoy sentí nostalgia de ese cuerpo que tomé prestado aquella vez…
¿Dónde andará tu sonrisa?

¿Habrás escrito ese libro que dijiste?,
¿Serás esa gran escritora que soñabas ser entre el murmullo de la tarde?

Quién sabe por qué el destino nos unió,
Somos misterio reconociéndose,
A veces mas, a veces menos,
No encuentro el motivo por el que has venido a saludarme entre recuerdos,
Aunque debo reconocer que colocaste una sonrisa sobre mi.

Ojalá te hayas convertido en lo que querías ser,
Desde aquí... tan solo suerte.

miércoles, 21 de enero de 2009

No resistir



Me pregunto cada día si vale la pena un camino hecho por otros.
¿A dónde conducen los viejos sistemas?
A lo mismo.
Mentes encerradas en esquemas primitivos,
Corazones pidiendo amor,
Pero incapaces de darlo.
Miedo adentro y afuera.
Soledad.
En algunos resignación.
En otros, perseverante batalla minuto a minuto,
Contra un enemigo sin forma,
Una energía latente que ensombrece las miradas.
A mitad de camino entre la costa dejada y la isla que no logro ver,
Me entrego al mar, a la corriente,
Quiero dejarme llevar, no resistir.
Sabré que hacer cuando llegue el momento,
Ahora, espero señales.